Empezamos la carrera electoral… ¿y esto qué tiene que ver con las
empresas y su Responsabilidad Social?
Nuestra sociedad en su conjunto funciona como un ser viviente. Cada
una de las partes que la conforman tiene una importante participación en ella y
las empresas no se quedan de lado. De uno u otro modo, su actuar o sus
omisiones afectan a la sociedad de la cual forman parte y aportan a su natural
desarrollo (o evolución).
Todos sabemos que el Estado brinda las condiciones necesarias para que
una sociedad pueda desarrollarse; dentro de estas condiciones tenemos a la
normatividad legal, a la economía, a su defensa, etc. Si bien, para el caso
empresarial las condiciones económicas son relativas al libre mercado, esto no
es obstáculo para que participe y sea co-promotora del desarrollo de las poblaciones.
| Taller para elaborar el Plan de Desarrollo Concertado. Quilcate, Julio 2013. |
Ahora bien, ¿esto qué tiene que ver con las elecciones que se vienen
en nuestro país? Mucho. En octubre de
este año, elegiremos a nuestros alcaldes provinciales y distritales y a nuestro
presidente regional y en muchos de estos lugares se cuentan con relaciones “autoridad
local – empresas” particularmente complejas, y hasta complicadas (refiriéndonos
al caso de los conflictos mineros, para ser más específicos).
Y este escenario obliga a las empresas a generar o cambiar sus
estrategias de llegada a las autoridades y a las poblaciones con las que se
relaciona. A generar estrategias que conlleven a colaborar en los procesos de
desarrollo y, creo yo, a ser más visibles en cuanto a entes promotores de
desarrollo y, sobre todo, en tanto y en cuanto, entes necesarios en la natural
convivencia social.
Lamentablemente, muchas empresas se han visto envueltas en situaciones
de corrupción de funcionarios y de autoridades públicas y esto, les ha generado
una fuerte ola de críticas (un tsunami de críticas…) que parten desde una
población que ahora ya desconfía de las acciones de “responsabilidad social”
que se emprenden. Efecto, además, que se ha trasladado a las contiendas
electorales.
Siendo así, considero que las políticas de Responsabilidad Social de
la empresas que no han previsto el relacionamiento “voluntario”, claro y
directo con el estado, con sus autoridades y funcionarios, con la población, advertirán
prontamente un decaimiento en su posicionamiento (geográfico, económico,
social, etc.) y con ello, tendremos más problemas y conflictos de los que
hablar.