¡Trabajo para una empresa minera, pero no soy minero!
Definitivamente la identificación que alguien pueda tener hacia
determinada circunstancia o acto de la vida (trabajo, familia, comunidad,
nacionalidad, equipo de fútbol, de vóley; barrio, sector, serie de tv; libro,
escritor, etc.) es consecuencia del ejercicio legítimo del derecho a la
libertad y de la afinidad que uno logra desarrollar con éstas. Al final, uno
elige. En nuestra democracia, con todos los errores que acarrea, ese derecho
está garantizado.
Si tratamos sobre el trabajo, considero que el hecho de hacerlo bien y
responsablemente es signo de identificación y compromiso con el mismo y con
nuestros clientes o con la empresa que nos ha contratado. Los resultados que
podamos lograr con “nuestro” trabajo es vital para ir generando esa afinidad
por lo que hacemos (nos identificamos con lo que hacemos), por nuestros
clientes o por las empresas que nos contratan; sin embargo, no siempre sucede
esto.
| Foto: Trabajadores rurales cercanos a un proyecto minero. Catilluc 2014. |
Hace poco conversaba con algunos de mis colegas sobre cómo se sienten
en la empresa y si es que se identificaban con ella y con la labor que
realizaban. Me sorprendió que todos ellos (la mayoría naturales de las localidades rurales cercanas) manifestaran que no
tenían ningún tipo de afinidad con la empresa, que no se consideraban miembros de ella a pesar de que hacen unos trabajos de excelente calidad e incluso trabajan para ella desde hace varios años. ¿Qué está pasando?
Literalmente, la pregunta hecha fue si se consideraban “trabajadores
mineros”.
No tengo la respuesta, pero sospecho que
internamente no estamos generando los espacios suficientes para lograr “esa”
afinidad por lo que se hace y por la empresa que nos acoge (que es preocupante)
y se complementa con un “ambiente social externo” indiferente o incluso repulsivo
hacia la actividad minera (igual de preocupante).
Es importante evaluar ambos frentes de trabajo de tal manera que,
desde lo interno, podamos encontrar el respaldo que necesitamos para ir a lo
externo e identificarnos con nuestro trabajo y con la empresa que es, en todos
los casos, depositaria de nuestro mejor esfuerzo laboral y personal.
Agradecimiento especial:
Al Dr. Pedro Donaires Sánchez, por haber tenido la gentileza de revisar esta entrada antes de publicarla.
Al Dr. Armando Ludeña, por haber hecho aportes importantísimos a esta entrada.